Ha sido una experiencia increible en las cascadas, la cueva y un templo al que fuimos después. Annie, nuestra guía, nos llevo a las cascadas a primera hora para poder disfrutar de ellas sin casi gente. Nos llevo a un sitio a desayunar y después a comer en el que comímos espectacular y a la vuelta ademas de la cueva y lo indicado en el tour, nos llevó a un complejo de templos precioso. Tiene un inglés perfecto y ha sido un placer.